Grifo que gotea: por qué pasa y cómo arreglarlo según el tipo de grifo

 Ese goteo constante del grifo, ese "plic... plic... plic..." que se escucha incluso desde la habitación de al lado, es una de esas averías pequeñas que no duelen mucho al bolsillo pero desesperan bastante. Y además del ruido, hay que tener en cuenta el gasto de agua: un grifo goteando puede desperdiciar varios litros al día sin que te des cuenta. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, es una reparación de las más baratas y sencillas que existen en casa.

Antes de nada, es importante saber qué tipo de grifo tienes, porque la causa (y la solución) cambia según el mecanismo interno.

Gota de agua cayendo de un grifo que gotea
1. Grifos de dos llaves (agua fría y caliente separadas)

Estos son los más antiguos y también los más fáciles de reparar. Casi siempre, el culpable es una pequeña pieza de goma llamada junta o zapata, que se desgasta con el uso y el paso del tiempo hasta que deja de sellar bien. Para solucionarlo:

  • Corta el agua general antes de empezar.
  • Desmonta el cabezal del grifo (normalmente quitando primero un capuchón decorativo y luego un tornillo).
  • Dentro encontrarás la zapata de goma en la base; sustitúyela por una nueva del mismo tamaño (las venden en cualquier ferretería por muy poco dinero).
  • Vuelve a montar todo en orden inverso.

2. Grifos monomando (una sola palanca para frío y caliente)

Cartucho cerámico de un grifo monomando desmontado
Aquí el mecanismo interno es un cartucho cerámico, una pieza más moderna pero también más delicada. Cuando este cartucho se desgasta o se raya por dentro, el grifo empieza a gotear, normalmente de forma más lenta y constante que en los grifos de dos llaves. La reparación:

  • Corta el agua general.
  • Quita el capuchón decorativo de la palanca y el tornillo que hay debajo.
  • Extrae la palanca y accede al cartucho cerámico, sujeto normalmente por una tuerca.
  • Sustitúyelo por uno nuevo compatible con tu modelo (es importante llevar el cartucho viejo a la ferretería o comprobar la marca del grifo para acertar con el repuesto exacto).

3. Grifos termostáticos

Son los más modernos, con un dial de temperatura específico. Si gotean, suele deberse a un fallo en el cartucho termostático interno, una pieza más cara y algo más compleja de sustituir que en los casos anteriores. Aquí, si no tienes experiencia previa con fontanería, suele merecer la pena llamar a un profesional, ya que un montaje incorrecto puede afectar a la seguridad del control de temperatura (evitar quemaduras con agua demasiado caliente).

Otras causas, independientemente del tipo de grifo

  • Presión de agua muy alta en la vivienda: puede acelerar el desgaste de cualquier pieza interna. Si tienes este problema de forma recurrente en varios grifos de casa, puede valer la pena revisar la presión general de la instalación.
  • Grifo mal cerrado por hábito: a veces no es una avería en absoluto, simplemente el grifo necesita un cierre firme que no se le está dando. Antes de desmontar nada, prueba a cerrarlo con algo más de firmeza y comprueba si el goteo para.

¿Merece la pena repararlo o cambiar el grifo entero?

Si el grifo tiene menos de 8-10 años y el problema es la zapata o el cartucho, siempre merece la pena repararlo: hablamos de un gasto de apenas 2-10€ en la pieza. Si el grifo ya es muy antiguo, tiene varias piezas desgastadas a la vez, o directamente no encuentras repuestos compatibles, ahí sí empieza a tener más sentido cambiarlo por uno nuevo directamente.

Antes de ponerte manos a la obra con cualquier reparación, un último consejo importante: siempre, siempre, corta la llave de paso general o la específica de ese grifo antes de empezar a desmontar nada.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lavadora que hace mucho ruido al centrifugar: por qué pasa y cómo saber si es grave

Lavadora que coge el suavizante antes de tiempo: por qué pasa y cómo solucionarlo

Lavadora que huele mal: por qué pasa y cómo dejarla como nueva